HISTORIA.
La Medalla de San Benito: Es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder de exorcismo. Como todo sacramental, su poder está no en si mismo sino en Cristo quien lo otorga a la Iglesia y por la fervorosa disposición de quién usa la medalla. Puede ser llevada al cuello, en un monedero, unida al rosario o pegada en la entrada de la casa. La adecuada devoción a la medalla, junto con una vida de escucha a la Palabra de Dios y el esfuerzo por ponerla en práctica, nos acerca a Cristo, fuente de luz y vida, nos protege de todo mal y nos prepara para la vida eterna.