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miércoles, 6 de noviembre de 2013

CAPILLITAS DE LA VIRGEN PARA NIÑOS DE CATEQUESIS:



   En catequesis de pre comunión estuve pensando como fomentar a los peques para que rezaran en casa e intenté imaginar algo que implicase al resto de la familia para que rezaran juntos.
   Hoy día es complicado conseguir algo así con los niños que asisten a nuestras catequesis. los niños viven la mayoría en familias que aún siendo católicas no son practicantes y más raro son las que rezan juntos. 
   Así que para motivar a los peques necesitaba algo original que les atrajese y además le comprometiera a una responsabilidad de hacerlo. Y precisamente la originalidad la encontré para mi grupo en algo tan tradicional como las capillitas de la Virgen.


   En los pueblos pequeños es una costumbre muy conocida y seguida además de antigua. El tener varias capillas de la Virgen, la más usada es bajo la Advocación de Fátima. Suele llevarse de casa en casa en grupos de unas treinta personas y cada día la recibe en su casa una familia.
   De pequeña en casa de mi abuela recuerdo que me gustaba mucho cuando en vacaciones me quedaba a dormir con mis abuelos y mi abuela recogía la capillita. Rezábamos todos juntos y mi abuela nos daba una moneda a cada nieto para echar en la capillita.

   Pues bien, pensé en que esa podía ser una buena idea para los peques de catequesis, seguro que les gustaba la idea de cada viernes ser uno el que se la llevase toda la semana a casa y la pasara al viernes siguiente en catequesis a otro compañero. 
   Y vaya si les gustó la idea, tanto que me vi en la situación con seis niños que tengo de hacer dos capillitas para que el tiempo de espera no se distanciara tanto.
   El presupuesto era otro reto a seguir, por eso te comparto el modo en que hice las capillitas. Utilizando materiales baratos y prácticos para ser usados por niños sin miedo a que se rompan.

MATERIALES (para una capillita de la Virgen):
  • 1 Virgen de resina (2 Euros aprox.)
  • 1 caja de cartón decorada con tapa transparente de plastico (1,80 Euros aprox.)
  • Letras adhesivas de goma eva (0´60 Euros aprox.)
  • Pegamento o cola blanca.
  • Un trozo de papel de seda.
  • un trozo de velcro adhesivo.
  • Optativo ( cortador de papel en forma de ángel)

En primer lugar pequé en el fondo superior en forma de arco la palabra: MADRE.

A continuación en la base de la imagen pegué un trozo del velcro adhesivo y su parte correspondiente al bajo de la caja. Con la idea de reutilizar la imagen una vez se deteriore con el tiempo y el uso la caja.
Con papel de seda arrugando, rellené todo el fondo, para hacer un contraste que diera la sensación de manto de flores. 

Y con un perforador de papel en forma de ángel recorté varios que peque alrededor de la imagen de la Virgen en el fondo de la caja.
Por último y esto es bastante importante pegué con cola la tapa de la caja. De ese modo la imagen queda hermética y a salvo de la curiosidad infantil.


Además añadí una vela (2´50 Euros aprox.) al conjunto de la capilla. De esas que se encienden con un pequeño interruptor y llevan una bateria a pilas. Imprimí un pequeño dibujo de niños rezando y le edite la frase de que no olvidasen pedir por sus compañeros de catequesis y sus familias. También les expliqué a los peques que debían encenderla la vela mientras rezaban y que eso representaba a Jesús como luz del mundo. Y le expliqué que Él siempre está cuando dos personas se unen a rezar en su nombre.
Y pensando en los papás que no son practicantes y que por lo tanto les podría costar eso de saber como rezar con los niños. Incluí un folio con una funda de plástico en cada bolsa e instrucciones de como rezar con los niños.


Así es como quedaron, muy monas. Cada una con su velita, sus instrucciones y metidas en una bolsa de regalo para su transporte.
Ni que decir tiene que los niños estaban muy nerviosos y deseosos de llevársela, tanto que el primer viernes se portaron muy bien para poder participar en el sorteo de orden. Fue una pequeña mentirijilla que les dije para que se portaran bien durante la catequesis. Y se portaron. Y esa misma semana hice la segunda capillita al ver la aceptación y lo acertada de la idea. 

Como anécdota, deciros que la abuela de uno de los niños me la encontré días después en misa y me contó animada que su nieto ponía todas las noches a rezar a sus papás y a sus hermanos y me felicitaba por la idea. 
Y lo cierto es que me alegré mucho al enterarme y di gracias a Dios por ayudarme con ese proyecto. A veces lo más insignificante tiene la mejor producción.

Aquí puedes descargar el archivo con las instrucciones para rezar: ARCHIVO PDF: Rezamos en casa.

(Nota de última hora para el equipo de catequistas de mi Parroquia: Si compráis la Virgencita y la cajita en el lugar que os he comentado en la reunión, tendréis que cortar con un cuchillo de sierra o segueta la base del pedestal de la imagen. Pues es un poco más ancha que el fondo de la caja.)